Maquinaria usada para una inversión que no despega.

El Gobierno flexibilizó la importación de bienes de capital usados con el argumento de abaratar costos para las empresas. Sin embargo, la inversión productiva continúa en retroceso, las expectativas industriales siguen deterioradas y la economía no logra atraer nuevas inversiones.

El Gobierno flexibilizó la importación de bienes de capital usados con el argumento de abaratar costos para las empresas. Sin embargo, la inversión productiva continúa en retroceso, las expectativas industriales siguen deterioradas y la economía no logra atraer nuevas inversiones. Especialistas advierten que la medida puede terminar consolidando un proceso de descapitalización de la industria antes que impulsar su modernización.

La semana pasada, el Gobierno eliminó una de las principales restricciones que regían para la importación de maquinaria y bienes de capital usados. A partir de ahora, las empresas podrán ingresar equipos de segunda mano sin necesidad de realizar los trámites especiales que hasta el momento exigía la Secretaría de Industria, una decisión que el oficialismo presenta como una herramienta para reducir costos de inversión y mejorar la competitividad.

Nueva desregulación

La medida alcanza a cientos de posiciones arancelarias vinculadas con maquinaria para la industria, la construcción, la minería, la energía y distintas actividades productivas. Hasta ahora, muchas de esas operaciones requerían un Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU), un mecanismo pensado para evitar que ingresaran equipos obsoletos cuando existía producción nacional o capacidad instalada para abastecer esa demanda. Ahora será sencillo ingresar maquinaria de hasta 30 años de antigüedad.

Desde el Gobierno sostienen que esta flexibilización permitirá acelerar proyectos de inversión al facilitar el acceso a equipamiento más barato. Sin embargo, distintos especialistas advierten que el diagnóstico parte de un supuesto equivocado: el principal obstáculo que hoy enfrenta la inversión no es el costo de las máquinas sino la falta de perspectivas de crecimiento de la demanda y la incertidumbre macroeconómica.

Perspectivas

Los propios datos de la economía parecen respaldar esa interpretación. La inversión cayó 11,6 por ciento interanual durante el primer trimestre de 2026, reduciendo su participación en el Producto Interno Bruto del 20 al 17 por ciento en apenas un año.

Nota completa: https://www.pagina12.com.ar/2026/06/30/maquinaria-usada-para-una-inversion-que-no-despega/